El allanamiento en caso de pluralidad de demandados

AUTOR: Rafael San Bruno

FECHA: 17.05.2019

El allanamiento es un acto procesal, regulado en el artículo 21 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que implica la aceptación por el demandado de lo que le pide el demandante en su escrito de demanda, y que da lugar a una sentencia condenatoria acogiendo lo que se pide en la demanda.

En el caso de que sean varios los demandados (figura también llamada litisconsorcio pasivo), no existe precepto alguno que nos diga que sucede en los casos de que solo se allane (o acepte la demanda) uno de los demandados y los otros se opongan a la demanda, siendo lo habitual que el allanado resultara condenado.

Pero nos es muy relevante la reciente sentencia del Tribunal Supremo nº 517/2019, de 19/02/2019, que nos explica con claridad y concisión la situación y la solución procesal que debe darse.

Así, el Alto Tribunal indica que existen dos posibilidades, que adelantamos, dependerán siempre de lo que se pide en la demanda frente a cada uno de ellos.

  1. Así, se podría estimar la demanda respecto de los allanados, y no condenar a los que se opongan, siempre y cuando fuera posible separar lo que se pide contra unos y otros, como por ejemplo en aquellos casos en los que el contrato o sus obligaciones pueden afectar de manera distinta a unos y otros.
  2. O bien, que en aquellos casos en los que no cabe separar tales causas, por existir un vínculo estrecho o conexión en lo que se pide frente a todos, si prospera una de las defensas el otro allanamiento será ineficaz y procederá la desestimación de la demanda frente a todos los agentes.

 

Este último es el caso de la sentencia que nos ocupa, donde un prestamista reclamaba el pago frente prestatario, que se opone a la reclamación, y al fiador, que sin embargo acepta y se allanaba a la reclamación. Como quiera que la reclamación frente al prestatario se rechazó (por no haber probado la existencia del préstamo), indica el Tribunal Supremo que es imposible condenar al fiador del préstamo por mucho que este haya aceptado la reclamación.

Por tanto, estamos ante un curioso caso donde queda superado el principio dispositivo y de justicia rogada, y en definitiva de legalidad procesal, en beneficio de la justicia material del caso, concluyéndose que el fiador no debe pagar esa deuda por mucho que haya aceptado la reclamación.

El caso, como se aprecia, es muy interesante, para todos aquellos casos en los que se exija responsabilidad solidaria, ya sea contractual o extracontractual, a varias personas, y donde pueda interesar unificar la defensa en uno de ellos, lo cual beneficiaría al resto de demandados a pesar de que se allanen a la demanda.

Puedes leer la sentencia completa del Tribunal Supremo nº 517/2019, de 19/02/2019 AQUI