“Hola, autoconsumo”: Los aspectos claves de la nueva regulación en materia de autoconsumo de energías renovables.

AUTOR: Pia V. Kohrs

FECHA: 18.07.2019

La aprobación del Real Decreto-ley 15/2018, de 5 de octubre, de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores, dio lugar a cambios importantes en materia regulatoria de las energías renovables. Pero también ha dado lugar a muchas dudas. En relación al nuevo sistema regulatorio de autoconsumo, algunas de estas dudas están más cerca de ser respondidas gracias a la aprobación del nuevo Reglamento de Autoconsumo.

El  Real Decreto 244/2019, de 6 de abril de 2019, regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica. Este nuevo Reglamento de Autoconsumo constituye la pieza clave para hacer efectivos los cambios introducidos por el Real Decreto-ley 15/2018, de 5 de octubre. 

¿Pero en qué consiste la nueva regulación?

En concreto, este nuevo Reglamento pretende desarrollar lo previsto en el nuevo artículo 9 de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico, que fue introducido por el citado Real Decreto-ley 15/2018. Dicho artículo sentó las bases para una nueva regulación en materia de instalaciones de autoconsumo de energía eléctrica, quedando pendiente su desarrollo reglamentario.

A su vez, la nueva regulación pretende dar cumplimiento a la normativa de la Unión Europea en materia de energías renovables. Concretamente, traspone parte del artículo 21 de la Directiva (UE) 2018/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo de 11 de diciembre de 2018, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables. El citado artículo pretende introducir un efectivo derecho de los consumidores de energía eléctrica de los Estados miembros de la Unión Europea, que pueden ser particulares o personas jurídicas, a convertirse en autoconsumidores de energías renovables. Este derecho incluye, entre otros, un derecho de los consumidores a generar energía renovable, inclusive para su propio consumo, así como un derecho a almacenar y vender su excedente de producción. Además, establece un derecho para recibir una remuneración por la electricidad vertida a la red, que refleje su valor de mercado. Asimismo, se restringe la posibilidad de aplicar cargos y tasas a los autoconsumidores, que en ningún caso deben ser desproporcionados ni discriminatorios.

Los cambios legislativos parecen haber recibido la aprobación de los ciudadanos en general, y especialmente del sector de las energías renovables.

La nueva normativa incluye cambios fundamentales en el marco regulatorio de las instalaciones de autoconsumo de energías renovables.

La nueva normativa introduce un sistema regulatorio revisado, que pretende adecuarse a las necesidades actuales del mercado para el desarrollo de proyectos de autoconsumo de energías renovables. Sobre todo se pretende favorecer a pequeños proyectos de generación de energía eléctrica renovable que se construyan a iniciativa de uno o varios particulares, como podrían ser pequeñas instalaciones solares.

Entre las particularidades de la nueva regulación, destacan los siguientes puntos principales:

Se regula la posibilidad de verter los excedentes de energía a la red eléctrica, con derecho para obtener una remuneración correspondiente.

La distinción más importante se establece entre las instalaciones de autoconsumo sin excedentes y las instalaciones de autoconsumo con excedentes.
La diferencia fundamental radica en que, para el autoconsumo con excedentes, se prevé la posibilidad de conectar la instalación a la red eléctrica para verter los excedentes de energía que no se hayan consumido y obtener así la remuneración correspondiente.

Instalaciones colectivas y “de producción próxima”: nuevos horizontes empresariales y financieros.

La nueva regulación sienta las bases para diferentes tipos de colaboración entre varios actores. En este sentido, aparte de las instalaciones de autoconsumos individuales se prevé expresamente la posibilidad de instalaciones de autoconsumo colectivas.

Además, se introduce el nuevo concepto de las instalaciones de producción próxima a las de consumo y asociadas a las mismas. Dicho concepto incluye, entre otras, a las instalaciones conectadas a los consumidores con una proximidad inferior a 500 metros en baja tensión o aquellas que estén situadas en una misma parcela catastral.

A efectos de la aplicabilidad del régimen regulatorio de autoconsumo, el consumidor no tiene que ser también el propietario de la instalación, sino que pueden ser personas físicas o jurídicas diferentes.

Esto podría dar lugar al nacimiento de diversos modelos de colaboración, negocio y/o de financiación de todo tipo, pudiendo intervenir tanto personas privadas, como empresarios y/o entidades financieras.

La “Compensación Simplificada”: un nuevo mecanismo para regular la venta excedentes y/o el suministro de energía eléctrica.

Otra novedad importante consiste en el sistema de Compensación Simplificada.  La Compensación Simplificada pretende simplificar la compensación de la energía vendida y adquirida por parte de los consumidores-autoconsumidores. Se prevé la posibilidad de suscribir un único contrato de compensación de excedentes. Dicho contrato de compensación de excedentes establecerá un mecanismo de compensación entre la venta de los excesos de energía producida, y el suministro de energía al consumidor en casos de escasez de la energía producida por las instalaciones de autoconsumo.

Se trataría de una regulación más bien destinada a instalaciones pequeñas: Podrán acogerse a dicho sistema de Compensación Simplificada aquellos proyectos con una potencia que no supere los 100 kW. A su vez, se establece una regulación más protectora en relación a contratos celebrados por pequeños consumidores, esto es, para instalaciones de menos de 10 kW y que cuenten con puntos de suministro de hasta 1kV. Las instalaciones de autoconsumo de potencia superior a 100 kW estarán sujetas al régimen de ofertas general.

¿Y ahora qué?

El sector de las energías renovables parece haber recibido los cambios normativos con entusiasmo. Según los cálculos de UNEF, la nueva regulación podría dar lugar a “la instalación de alrededor de 400 MW de autoconsumo al año, lo que evitaría la emisión anual de 4.000.000 de toneladas de CO2 a la atmósfera”.

De momento, parece que habrá todavía más movimiento en el sector de energías renovables… que a largo plazo podrá revolucionar al mercado de la energía. Desde el punto de vista jurídico, queda pendiente esperar cómo será interpretada y aplicada la nueva regulación en la práctica.