Contratos de compraventa de energía - Power Purchase Agreements (PPA)

Autor: Lucía Otamendi Collados

Fecha: 17.05.2018

Mucho se está hablando en España, en el sector de las energías renovables, sobre los contratos de compraventa de energía a largo plazo, conocidos por sus siglas en inglés PPA (power purchase agreement). En los últimos meses, se ha dado a conocer la firma de varios de estos contratos en España. Por ejemplo, el PPA firmado entre Cox Energy y la comercializadora eléctrica Audax por una potencia total de 600 MW a desarrollar en España y Portugal y el firmado por BayWa Re con el grupo energético noruego Statkraft por una potencia de 170Mw. Éstos se unen a los que ya se firmaron en su momento por Calidad Pascual con EDP o Villar Mir Energía y Foresight.

Estos PPAs implican que el productor de energía vende esa energía por un precio determinado a un consumidor o comercializador, quien la compra. En España, la duración de estos contratos asciende a cinco años o más. De hecho, los últimos contratos firmados, se han pactado por un plazo de quince años. La venta de energía puede afectar sobre una única instalación de generación o a varias instalaciones, pertenecientes al productor de energía. El consumidor podría ser un único consumidor o un grupo de consumidores.

De entre los puntos más importantes del contrato a negociar entre las partes, se encuentran los siguientes: el plazo de duración, la vigencia (desde el inicio efectivo de la operación de la instalación o desde una fecha determinada), el precio (precio fijo o precio mínimo de venta, entre otros), la cobertura del riesgo crediticio del consumidor o comercializador (inclusión de garantías bancarias o garantías corporativas), fijar los posibles incumplimientos (con sus procedimientos de posible subsanación para evitar que se interrumpan los ingresos), los límites sobre la responsabilidad de cada una de las partes (posibilidad de fijar diferentes límites en función de cada posible incumplimiento), definición de los supuestos de fuerza mayor, las paradas programadas de la/s instalación/es, y la posible incidencia de cualquier modificación legislativa que pudiera afectar a la producción de la energía o a la regulación propia de estos PPAs. Evidentemente, cada contrato deberá ser elaborado de forma independiente y reflejará su propia casuística. 

Finalmente, resulta importante recalcar que los PPAs acreditan el compromiso de sus firmantes con el medio ambiente al colaborar a la reducción de las emisiones de CO2. Esto, obviamente, incide directamente en la imagen corporativa de los indicados firmantes. Sin embargo, a efectos prácticos, lo verdaderamente importante de estos contratos es que, ante la evidente fluctuación del precio de la energía en el mercado, estos contratos fijan su precio, facilitando la financiación de los proyectos, por un lado, e incrementando la seguridad del consumidor o comercializador quien fija sus costes de aprovisionamiento de electricidad.