La protección de las marcas comunitarias tras el Bréxit

Autor: Beatrice Ciccione

En marzo de 2019 se hará efectiva la salida del Reino Unido de la UE y dicha transformación afectará, entre muchas otras entidades, a aquellas empresas españolas y europeas que trabajan con marcas comunitarias, es decir, aquellas registradas en la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea.

Perder en el ámbito del Reino Unido los derechos que tal marca otorga a sus titulares implicaría el desvanecimiento de toda protección frente a competidores y plagiadores en el mercado inglés.

Conscientes de ello, los organismos responsables, han establecido que en marzo del año que viene comenzará un periodo de transición, cuya duración se estima hasta 2021, durante el cual Londres y Bruselas intentarán llegar a un acuerdo que permita, más allá del Brexit, proteger los derechos de propiedad intelectual.

Por ahora, solo puede hablarse de meras hipótesis: en el caso de que, finalmente, los titulares de una marca comunitaria pudieran utilizarla en el Reino Unido, la pregunta es si, por ello, deberán solicitarla nuevamente o podrá llevarse a cabo de forma automática.

Por otro lado, de no llegarse a un acuerdo, las compañías se verán en todo caso obligadas a solicitar, en Reino Unido, un nuevo registro de su marca lo que, lógicamente, exige estar atentos a la evolución del asunto para no perder sus derechos. 

Ahora bien, desde el punto de vista de las compañías inglesas tras el Brexit, en el caso de no unificarse la protección de la marca comunitaria, estas se verían obligadas a registrar sus derechos de forma individual en cada país europeo lo que, evidentemente, hace que sean los primeros interesados en acordar una transición lo menos problemática posible. 

Por el momento todo apunta a que las partes intentarán buscar un acuerdo bilateral que permite agilizar la protección de las marcas a partir del Brexit.