La teoría del daño desproporcionado en responsabilidad civil sanitaria – breve análisis jurisprudencial

AUTOR: Elena Sanz Ribas

FECHA: 29.10.2019

Dentro del ámbito de la responsabilidad civil sanitaria, a la hora de analizar una posible responsabilidad de los facultativos, es importante estudiar si se puede aplicar la teoría del daño desproporcionado a los resultados dañosos obtenidos.

En este sentido, el Tribunal Supremo ha hecho referencia desde inicios de los años noventa a la responsabilidad médica cuando se produce un daño anómalo o clamoroso, pudiendo destacar las sentencias del Tribunal Supremo de 2 de diciembre de 1996, la cual estableció que “no obstante ser la profesión médica una actividad que exige diligencia en cuanto a los medios que se emplean para la curación o sanación, adecuados según la lex artis ad hoc, no se excluye la presunción desfavorable que puede generar un mal resultado cuando éste por su desproporción con lo que es usual comparativamente, según las reglas de la experiencia y del sentido común, revele inductivamente la penuria negligente de los medios empleados, según el estado de la ciencia y el descuido en su conveniente y temporánea utilización”, así como la Sentencia de 26 de junio de 2006.

En el eje de la doctrina del daño desproporcionado, encontramos que existe una presunción de culpabilidad del facultativo en el caso de que se produjera un resultado dañoso de carácter anómalo, el cual acostumbra a acontecer cuando se ha obrado con una falta de diligencia, salvo que se pruebe que el daño en cuestión se ha producido como consecuencia de factores externos. En este mismo sentido, podemos señalar la Sentencia del Tribunal Supremo de 30 de enero de 2003, en la que se considera que “el profesional médico debe responder del daño desproporcionado del que se desprende la culpabilidad del mismo que responde a la regla res ipsa loquitur”.

Por otro lado, de la Sentencia del Tribunal Supremo de 30 de junio de 2009 se desprende que no se podrá considerar el daño que ha sido debidamente informado como daño desproporcionado ya que no será un daño anómalo, debido a que el paciente ha asumido el riesgo conociendo el posible resultado dañoso.

Cuando se considera que existe un daño desproporcionado, el demandante deberá probar que éste realmente existe, y el personal sanitario deberá acreditar todas las circunstancias en las que se produjo el daño para probar que su actuación fue diligente o que no existe nexo causal. Asimismo, el daño desproporcionado no implica que se dé una total inversión de la carga de la prueba, debido a que el demandante deberá probar que ha existido efectivamente un daño desproporcionado. Por otro lado, tampoco justifica un sistema absoluto de responsabilidad objetiva, ya que se permite que el demandado pueda explicar la causa del daño con el fin de exonerarse de responsabilidad, por lo que se trata de una presunción iuris tantum de culpa que se deduce del resultado desproporcionado. Si este profesional o la Administración no logran explicar la causa del daño, entonces el resultado desproporcionado acreditará el nexo de causalidad existente entre la acción del médico y el resultado dañoso. Esto es debido a que en estos supuestos los tribunales aplican el artículo 217 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Por último, existen unos requisitos adoptados por la jurisprudencia para determinar si existe un daño desproporcionado que, fundamentalmente, son los siguientes:

  1. Se debe observar un daño inesperado y no previsto en la esfera de una actuación profesional sanitaria;
  2. Este daño debe tener lugar como consecuencia de una conducta que se encuentre dentro del campo de acción del facultativo responsable;
  3. Se presume la negligencia del facultativo, el cual tendrá que probar lo contrario; y
  4. Deberá demostrarse que el perjudicado no intervino en la producción del daño y que no existe una explicación satisfactoria por parte del facultativo o de la Administración sanitaria.


En todo caso, es importante destacar que será necesario analizar cada supuesto concreto a la hora de estudiar la posible aplicación de esta teoría.