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Clara Marin

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Si el despido colectivo finaliza con acuerdo ¿pueden los trabajadores afectados cuestionar sus causas en pleitos individuales?

Si un despido colectivo finaliza con acuerdo con los representantes de los trabajadores, ¿pueden los trabajadores afectados cuestionar las causas de dicho despido en pleitos individuales?

Para responder a esta pregunta conviene explicar antes brevemente las opciones legales que existen para la impugnación judicial de los despidos colectivos. Éstos pueden impugnarse mediante dos tipos de procedimientos:

  1. El procedimiento colectivo: promovido por la representación unitaria o sindical de los trabajadores, por la Autoridad Laboral, o incluso por el empresario (cuando la decisión extintiva no haya sido impugnada por los anteriores y quiera conseguir que se declare conforme a Derecho).
  2. Los procedimientos individuales interpuestos por los trabajadores afectados.

Por tanto, la cuestión consiste en dilucidar si, en procedimientos individuales, se puede entrar o no a revisar la concurrencia de las causas justificativas de un despido colectivo concluido con acuerdo y que no haya sido impugnado por los sujetos de la opción a). 

Sobre esta cuestión se ha manifestado el Pleno del Tribunal Supremo en unificación de doctrina, en su sentencia nº 699/2018, de 2 de julio (sentencia que cuenta por cierto con el voto particular de cinco Magistrados). En ella, se explica que son varias las razones que llevan a concluir que no cabe dicha revisión, razones entre las que se pueden destacar las siguientes: 

  • La literalidad de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social que, a diferencia del procedimiento colectivo sobre el que sí se prevé expresamente la posibilidad de plantear demanda por no concurrir la causa legal invocada por la empresa, no hace mención a dicha posibilidad en el procedimiento de impugnación individual.
  • El objeto esencial del periodo de consultas (que tiene lugar durante la tramitación de un despido colectivo) es precisamente alcanzar un acuerdo, lo que podría llegar a desincentivarse si, en impugnaciones individuales posteriores, pudieran cuestionarse las causas que ya fueron aceptadas por los representantes de los trabajadores.
  • Además, de valorarse de nuevo estas causas en los pleitos individuales, se podrían alcanzar pronunciamientos contradictorios sobre un mismo despido colectivo en detrimento de la seguridad jurídica.

Cabe señalar que hasta ahora la jurisprudencia dictada sí que permitía exponer en los procedimientos de impugnación individual las causas del despido colectivo finalizado con acuerdo, si bien se reconocía el especial valor que dicho acuerdo aportaba al procedimiento. 

Por otra parte, se trata de una decisión que, para los que operamos en el día a día de los juzgados, no es sorprendente puesto que ya hace tiempo que en las conciliaciones previas al acto de la vista se venía avisando a los trabajadores demandantes y a sus abogados de que “su señoría no se mete a cuestionar las causas” cuando el ERE se ha cerrado con acuerdo. 

En conclusión, las empresas que hayan hecho el gran esfuerzo (no sólo económico), que supone normalmente cerrar un ERE con acuerdo, saben que en el caso de que alguno de los trabajadores despedidos decida demandar tras la extinción de su contrato, en ese juicio no se podrán volver a cuestionar las causas (económicas, técnicas, organizativas o productivas) que motivaron la decisión. De esta forma, la impugnación individual quedará reservada a: las cuestiones estrictamente particulares que motivaron la elección de ese trabajador en concreto frente a otros, a si se ha respetado la prioridad de permanencia que pudiera corresponder al demandante, o a si el despido debe declararse nulo por ser discriminatorio o contrario a los derechos fundamentales.