Los datos del GPS de la Tablet corporativa como prueba para el despido

Autor: Carlota Aguirre de Cárcer Luitjens

Fecha: 18.01.2018

El Tribunal Superior de Justicia (en adelante “TSJ”) de Asturias declaró en su sentencia de 3 de octubre de 2017 la procedencia de un despido disciplinario de un comercial, que venía incumpliendo su jornada laboral y cobrando dietas de supuestas comidas de empresa con clientes, cuando en realidad se encontraba en su casa. 

La empresa fue conocedora de estos hechos gracias a los datos del GPS de la tablet «que tenía la función de teléfono móvil para uso exclusivamente laboral», y que la empresa había puesto a disposición del trabajador.  

Ya en el momento de su entrega, la empresa informó por escrito al trabajador de que ese dispositivo electrónico llevaba incorporado un sistema de GPS, cuya finalidad era la de «controlar las visitas de los trabajadores en los clientes», por lo que el empleado tenía la obligación de mantenerlo operativo y en funcionamiento  en todo momento. Asimismo, la empresa comunicó al trabajador que su incumplimiento podría conllevar la adopción de  medidas disciplinarias contra él.

Al poco tiempo de su entrega, la empresa pudo comprobar que el trabajador estaba incumpliendo su horario, ya que a partir del mediodía se encontraba en su domicilio habitual sin desempeñar ninguna actividad laboral y que, de manera habitual, pasaba dietas por comidas de empresa con clientes, aunque el sistema GPS de su Tablet indicaba que se encontraba en su domicilio. En aras de evitar que los hechos volvieran a repetirse, la empresa decidió enviar una advertencia por escrito al trabajador, comunicándole que, de volver a ocurrir lo anterior, la empresa procedería a adoptar las medidas sancionadoras oportunas. 

No obstante lo anterior, el trabajador hace caso omiso a las advertencias y, en marzo de 2017, la empresa comprueba que los hechos continúan repitiéndose, por lo que decide proceder a despedir al trabajador por causas disciplinarias, alegando una disminución del rendimiento pactado con la consiguiente disminución de las ventas; un incumplimiento reiterado y sistemático de la jornada laboral, y una transgresión de la buena fe contractual por deslealtad y abuso de derecho, al haber estado pasando dietas por comidas de empresa con clientes, cuando en esa franja horaria se encontraba en su domicilio. 

Teniendo en cuenta que la empresa había comunicado de manera clara al trabajador la implementación de las medidas de control y vigilancia para verificar el cumplimiento de la jornada laboral, el TSJ admite la información recabada para acreditar los incumplimientos del trabajador, que se habían desarrollado a lo largo de varios meses, y considera que los comportamientos del trabajador dan lugar a una transgresión de la buena fe contractual

Por lo anterior, el TSJ de Asturias declara en su sentencia la procedencia del despido disciplinario basado en incumplimientos reiterados conocidos por la empresa gracias a la información registrada y emitida por el GPS de la tablet corporativa.  

Por último, es importante destacar que todas las empresas que quieran instalar alguna medida de vigilancia para controlar a sus trabajadores y quieran poder hacer uso de la información recabada como prueba para justificar un despido disciplinario, deberán, en cualquier caso,  informar previamente de forma clara e inequívoca a sus trabajadores sobre qué tipo de medida van a ser instaladas y cuál es la finalidad de las mismas, así como  realizar el control exclusivamente durante la jornada laboral de los trabajadores.