El pacto de no competencia ha de ser proporcional a la duración del contrato

AUTOR: Carlota Aguirre de Cárcer y Lutijens

FECHA: 11.06.2019

El Tribunal Superior de Justicia (en adelante “TSJ”) de Cataluña en su reciente sentencia 5159/2018, de 4 de octubre  rebajó la cuantía con la que el trabajador debía indemnizar a la empresa por incumplimiento del pacto de no competencia, por entender que la duración del pacto no podía ser superior a la duración del propio contrato laboral.

Si bien la Ley impone la imposibilidad de un trabajador de competir con su empleador durante la vigencia de la relación laboral, cabe señalar que dicha imposibilidad también puede extenderse: la competencia puede limitarse una vez extinguida la relación laboral mediante un pacto de no competencia; pacto que puede ser formalizado por las partes en cualquier momento durante la relación laboral.

El pacto de no competencia post contractual se encuentra regulado en el artículo 21 del Estatuto de los Trabajadores, el cual establece, de un lado, su duración máxima y, de otro lado, los requisitos para su validez.

Y en este sentido, la Ley fija una duración máxima de 2 años para los técnicos titulados y 6 meses para el resto de los trabajadores y asienta la necesidad de que el empresario tenga, en todo caso, un interés industrial o comercial en ello y que cumpla la exigencia legal de satisfacer al trabajador en cuestión con una compensación económica adecuada. Esta compensación económica ha de ser suficiente y proporcional a la inactividad del trabajador que, durante un periodo de tiempo limitado, no puede competir.

Pues bien, la sentencia del TSJ antes mencionada puso de manifiesto un nuevo elemento a tener en cuenta con respecto a su duración. En este caso concreto, el pacto de no competencia postcontractual de un trabajador tenía una duración de 2 años, pero la relación laboral fue de 1 año (seis meses con prórroga por otros seis meses más) y el trabajador, al incumplir, se vio obligado a devolver a la empresa el importe total que había percibido durante la vigencia de su relación laboral como compensación de la no competencia postcontractual. El propio Tribunal, en su sentencia, determino que “nunca se podrá declarar que es ajustado a derecho un pacto-contractual, cuando la obligación de no concurrir es superior a la duración del contrato, ni mucho menos cuando se penaliza su incumplimiento con el reintegro de la totalidad de las cantidades que percibió por la realización de su trabajo.”

El TSJ consideró que la cuantía que tuvo reintegrar el trabajador a su empresa no era ni mucho menos una cantidad proporcional, pues el TSJ entendió que la obligación de indemnizar a la empresa por el incumplimiento contractual cometido solo puede ser aplicada a un total de dos meses, que es el tiempo que el trabajador incumplió con su obligación y que, teniendo en cuenta la duración de su contrato y que el pacto de no competencia tenía una duración superior, la cuantía a devolver a la empresa debía ser rebajada necesariamente.