Volvemos sobre la obligatoriedad del registro de la jornada: la Audiencia Nacional no se rinde

Autor: Víctor Sánchez del Olmo

La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional ha elevado varias cuestiones prejudiciales ante el TJUE en relación a la obligatoriedad de registro de la jornada ordinaria de los trabajadores a tiemplo completo.

Somos conocedores del gran debate generado a raíz de las sentencias contradictorias de la Audiencia Nacional (a favor del registro obligatorio de la jornada de trabajo) y del Tribunal Supremo (en contra), analizadas con anterioridad en varias entradas de este mismo Blog.

Ante la falta de entendimiento de nuestros tribunales, el legislador empezó a trabajar en la resolución del conflicto presentando una Proposición de Ley (Proposición de Ley por la que se modifica el artículo 34 del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Estatuto de los Trabajadores, para incluir la obligación de registrar diariamente e incluyendo el horario concreto de entrada y salida respecto de cada trabajador) , actualmente en plazo – ampliado -  de enmiendas.

Sin embargo, ante lo pausado del proceso, y aprovechando el conflicto surgido en la mercantil Deutsche Bank, la Audiencia Nacional, que no se da por vencida, ha decidido acudir al Alto Tribunal europeo para que aclare si los artículos 34 y 35 del Estatuto de los Trabajadores garantizan, por sí mismos, el efectivo cumplimiento de la jornada de trabajo y del correspondiente descanso semanal y diario que establecen las normas europeas para los trabajadores a tiempo completo.

Adicionalmente, otra de las cuestiones planteadas por la Audiencia Nacional al TJUE versa sobre si es acorde a la normativa comunitaria, en contra de lo interpretado por la doctrina judicial interna (TS) respecto de normativa nacional, exigir a las empresas el establecimiento de un sistema de registro de la jornada diaria efectiva de los trabajadores a tiempo completo.

La Audiencia Nacional fundamenta el motivo de sus cuestiones alegando que el único medio de comprobar si se excede o no la jornada de trabajo de un trabajador es el registro de la misma. Y ello porque, en la práctica, de la interpretación que se ha hecho de los artículos 34 y 35 del Estatuto, resulta que el “trabajador carece de un medio probatorio útil y objetivo para acreditar la realización de horas por encima de su jornada ordinaria; los representantes de los trabajadores carecen de un medio útil que les permita comprobar si el tiempo efectivamente trabajado por los trabajadores supera o no la jornada necesaria, y si se respetan los descansos semanales y diarios entre jornadas; y que no existe un instrumento para que la ITSS compruebe si los trabajadores superan o no la jornada ordinaria, incluso en el caso de que se produzcan denuncias concretas de los trabajadores o de sus representantes, no pudiendo comprobar, tampoco, si los trabajadores han consentido prestar horas extraordinarias.” 

Quedamos a la espera, por tanto, de una resolución de las cuestiones por parte del TJUE, así como la final aprobación de la Proposición de Ley por el Parlamento, en estos momentos en plazo de enmiendas. Crucemos los dedos para que las soluciones que unos y otros den al conflicto sean, al menos, sustancialmente coincidentes.