LITIGATION ALERT | Responsabilidad de los administradores por el cierre de hecho de la sociedad.

Departamento de Litigación

FECHA: 02.12.2019

En el mes de noviembre el TS ha dictado tres sentencias donde vuelve a matizar la responsabilidad de los administradores de las sociedades de capital, por cerrar una sociedad sin liquidarla y disolverla.

El Alto Tribunal refuerza la idea de que no debe confundirse no pagar las deudas con no disolver o liquidar, indicando que para que el administrador pueda responder, es necesario identificar una conducta propia del administrador, distinta de no pagar. Y en los casos en los que la conducta consiste en cerrar de hecho la sociedad sin realizar las operaciones de liquidación, es necesario conocer si había activos suficientes que hubieran permitido pagar la deuda.

En la sentencia nº 580/2019, de 5 de noviembre, en un caso en que el cierre de hecho de la sociedad viene seguido de una declaración de concurso de acreedores, la existencia de otros acreedores pone en evidencia la imposibilidad de pagar todas las deudas con los activos existentes. Y el posible fraude para desviar los bienes está sujeto a la posible calificación concursal.

En la sentencia nº612/2019, de 14 de noviembre, donde una empresa constructora contrajo una deuda en causa de disolución por trabajos de pintura en la obra, pero también reclamaba una deuda mayor a la promotora de tal obra, el TS concluye que en este caso el ilícito del administrador no es tan claro porque estaba pendiente la finalización de las acciones entabladas por la sociedad para cobrar lo que se le debe en la obra en que, a su vez, subcontrató los trabajos de pintura. De forma que el acreedor podría proceder a embargar el crédito reclamado al promotor, y además, no aprecia que más allá del crédito pendiente de cobro y objeto de reclamación al promotor, la sociedad tuviera otros activos que en caso de una ordenada disolución y liquidación hubieran permitido cobrar al demandante su crédito.

En la sentencia nº601/2019, de 8 de noviembre, el TS aclara de qué deudas sociales responde solidariamente el nuevo administrador que asumió el cargo estando la sociedad en causa de disolución, concluyendo que para el nuevo administrador nace un nuevo plazo de dos meses para promover la disolución, cuyo incumplimiento le hará responsable solidario de las deudas sociales posteriores al momento en que asumió la administración de la sociedad. Esto es, su responsabilidad alcanza a todas las deudas sociales surgidas transcurridos esos dos meses, mientras él es administrador y estando la sociedad en causa de disolución, pero no a las anteriores a su nombramiento ni a las posteriores a su cese.