Los animales dejan de ser cosas

Autor: Patricia Ayala

El Código Civil español que data de 1889 y que a lo largo del tiempo ha ido registrando numerosas reformas para modernizarse e irse adaptando en otros aspectos, consideraba a los animales hasta ahora “bienes semovientes”, es decir, meras cosas.

Que un animal no es una cosa era algo obvio que hasta ahora no figuraba como tal en el Derecho Español. Hasta la fecha los animales eran considerados un «bien mueble» más, que podía ser embargado a sus dueños como si se tratase de un coche o una vivienda, incluso ser incluido en herencias sin otra consideración que su valor monetario. Pero los tiempos cambian y el régimen jurídico también. Por ello el Congreso admitió a trámite el día 12 de diciembre de 2017 una proposición de ley, con apoyo de todos los grupos, para eliminar la cosificación jurídica de los animales y que estos, como «seres vivos dotados de sensibilidad», sean considerados sujetos de derecho.

Tras la admisión en el Congreso la reforma ahora inicia el camino en el que se modificará el Código Civil y dos leyes, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento Civil y acabar así con la cosificación jurídica de las mascotas. Con esta reforma España avanza en la dirección de Alemania, Austria, Suiza, Francia y Portugal, que ya han cambiado la consideración legal de los animales como cosas. 

El cambio de consideración de los animales domésticos en el Código Civil implicará que, al ser «seres vivos dotados de sensibilidad» - como recoge el texto- puedan contar con protección y su abandono o maltrato sea considerado delito, aunque el maltrato hace ya tiempo que no queda impune. En lo que se refiere a la ley hipotecaria, los préstamos no podrán comprender a los animales domésticos, ni tampoco podrán ser sujetos de embargo cuando así lo sea la vivienda. En cuanto a la modificación de la ley de Enjuiciamiento Civil, implicará que, tras un divorcio, se haga una asignación de custodia de la mascota en la que prime el bienestar del animal, «pudiendo preverse el reparto de los tiempos de disfrute si fuere necesario» - según se cita en la proposición de ley.