ÚLTIMAS NOVEDADES SOBRE EL MARCO REGULATORIO ESPAÑOL RELATIVO A LAS ENERGÍAS RENOVABLES:
EL PLAN NACIONAL INTEGRADO DE ENERGÍA Y CLIMA 2021-2030

AUTOR: Lucía Otamendi Collados

FECHA: 28.05.2019

Como ya comentamos en nuestro artículo publicado el 1 de marzo, el Consejo de Ministros del Gobierno de España aprobó “el Paquete de Energía y Clima” en fecha 22 de febrero de 2019.

Tal y como se analizó en el mencionado artículo, el Paquete de Energía y Clima se compone de tres elementos: el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética (LCCTE), el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030 y la Estrategia de Transición Justa.

Tras el análisis del contenido del anteproyecto de la LCCTE, vamos a analizar el PNIEC 2021-2030.

¿POR QUÉ ESPAÑA HA REMITIDO A LA COMISIÓN EUROPEA EL PNIEC?

El Acuerdo de París alcanzado en 2015 y ratificado en Octubre de 2016, entró en vigor en Noviembre de 2016. España, por su parte, hizo lo propio en 2017. Desde su entrada en vigor, se han desarrollado toda una serie de Directivas y Reglamentos relacionados con políticas energéticas. Como consecuencia de todo esto, cada Estado miembro está obligado a remitir a la Comisión Europea su propio PNIEC 2021-2030, entre otras cosas. De esta forma, la Comisión Europea podrá determinar el grado de cumplimiento de los objetivos de la UE en su conjunto.

La remisión del PNIEC a la Comisión Europea la realizó el Gobierno de España en Febrero de 2019. Tras esta remisión, se ha iniciado un periodo de información pública. Asimismo, la Comisión Europea y España como Estado miembro, han iniciado un proceso estructurado de diálogo que, a finales este 2019, debería culminar con la aprobación definitiva del Plan. A partir de ahí y cada dos años, España deberá emitir informes de progreso a la Comisión Europea.

ESTRUCTURA DEL PNIEC

El PNIEC se divide en dos bloques. El primer bloque establece el proceso, los objetivos nacionales, las políticas y medidas existentes y las necesarias para alcanzar los objetivos del Plan, así como el análisis del impacto económico y de empleo, entre otras cosas. El segundo bloque contiene la parte analítica donde se incluyen las proyecciones y las descripciones de los distintos modelos en los que se han basado los análisis y de los que se derivan los resultados.

OBJETIVOS del PNIEC

El objetivo a largo plazo del PNIEC es convertir a España en un país neutro en carbono en 2050. Teniendo en cuenta que en España, tres de cada cuatro toneladas de gases de efecto invernadero se originan en el sistema energético, conseguir descarbonizarlo es “la piedra angular” sobre la que se estima debe desarrollarse la transición energética y así lo indica el propio PNIEC.

El PNIEC pretende transformar el sistema energético de España en un sistema más autosuficiente aprovechando el potencial renovable, en particular, el solar y eólico. Pretende incidir de forma positiva en la seguridad energética nacional al intentar hacer que nuestro país sea un Estado menos dependiente de las importaciones de energía. Con esto, se reducirían los costes económicos anuales, se evitaría tener que estar sometidos a la inestabilidad de los precios de la energía y, sobre todo, a los vaivenes geopolíticos.

Para alcanzar ese objetivo, el PNIEC establece una hoja de ruta para la próxima década basada en tres vías: (i) un aumento de la eficiencia energética del país, (ii) la sustitución de combustibles fósiles por otros autóctonos (fundamentalmente, las energías renovables) y (iii) la electrificación de la economía.

Así, los principales resultados que alcanza el PNIEC son los siguientes:

  • 21% de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero respecto al nivel de 1990.
  • Mejorar la eficiencia energética en un 39,6%.
  • Alcanzar un 42% de energías renovables sobre el uso de energía final del país. En el caso de la generación eléctrica, el porcentaje de renovables en 2030 ascendería al 74% (frente al 38-40% actual).

LAS ENERGÍAS RENOVABLES EN EL PNIEC

Centrándonos en la importancia de las energías renovables dentro del PNIEC, éste propone veinte medidas de las cuales, diez persiguen la promoción de las energías renovables. Asimismo, prevé que el uso final de estas energías renovables alcance el 42% en 2030, frente al 17% actual. Para alcanzar este objetivo, el PNIEC prevé combinar la presencia de renovables eléctricas, las renovables térmicas en los diferentes sectores de la economía y una disminución considerable de la cantidad de energía final por la implementación de los programas de ahorro y eficiencia que el Plan contiene.

El PNIEC prevé que en 2030 España cuente con una potencia instalada en el sector eléctrico de 157GW frente a los 105GW actualmente instalados. De los mencionados 157GW, se prevé que 50GW lo sean de energía eólica, 37GW de energía solar fotovoltáica, 27GW de centrales de ciclo combinado, 17GW de hidráulica, 8GW de bombeo, 7GW de solar termoeléctrica y 3GW de nuclear, así como cantidades menores de otras tecnologías. De lo expuesto se desprende que el PNIEC prevé añadir, la reseñable cantidad de 50GW de potencia renovable y 6GW de almacenamiento.

El PNIEC estima que las inversiones totales para lograr el cumplimiento de los objetivos del Plan ascenderán a más de 236.000 millones de euros entre 2021 y 2030. Esta inversión incluye las inversiones en tecnologías renovables (aprox 101Mio€ - 42% del total de la inversión) y en la tan necesaria ampliación y modernización de las redes de transporte y distribución (aprox 42Mio€-18% del total de la inversión). Eso sí, de esta inversión total, se estima que el ochenta por ciento (80%) se lleve a cabo por el sector privado (asociado al despliegue de las renovables, redes de distribución y transporte, inversiones en rehabilitación de viviendas, sustitución de vehículos por otros más eficientes, la compra de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga particulares) y el veinte por ciento (20%) por el sector público.

Para que la indicada inversión sea posible, se está trabajando en el Acuerdo Estratégico del Sector de la Automoción, el Plan Estatal de Vivienda, líneas específicas gestionadas por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía y la preparación de la Estrategia de Bajas Emisiones a Largo Plazo 2050.

 

 

De todo lo expuesto sacamos la siguiente conclusión: si se pretende que en el año 2030 el uso final de las energías renovables en España alcance el 42% y que la potencia instalada en el sector eléctrico aumente en 50GW, esto parece indicar que el sector de las energías renovables en España estará todavía más activo que en la actualidad y, por lo tanto, lleno de oportunidades.

En nuestro siguiente artículo se analizará la Estrategia de Transición Justa, último componente del Paquete de Energía y Clima aprobado por el Consejo de Ministros del Gobierno de España en febrero de 2019.