La renuncia del administrador

AUTOR: Susan Iniesta

FECHA: 07.07.2020

La salida del órgano de administración de una compañía se puede producir mediante cese  cuando la decisión es tomada por la Junta  o mediante renuncia cuando es la decisión  del propio administrador.

Al igual que la Junta puede cesar al Administrador en cualquier momento, aunque no esté previsto en el orden del día, el Administrador también puede renunciar en cualquier momento, dado que no se le puede obligar a permanecer en su cargo.

No obstante, para que la renuncia se inscriba en el Registro Mercantil,  han de cumplirse unos requisitos formales mínimos.

Los requisitos a cumplir varían según si la renuncia la presenta un administrador único u  otro tipo de  administrador. Ello debido a que si renuncia el administrador único, la sociedad se queda acéfala  (sin administración), hasta que la Junta General nombre a otro administrador que lo sustituya.

  1. Por lo tanto, en caso de la renuncia del administrador único será necesario que éste, previa o simultáneamente, convoque a los socios para que se reúnan en una Junta, incluyendo en el orden del día el nombramiento de un nuevo administrador que lo sustituya.
  2. Todo se simplifica en el caso de renuncia de un administrador solidario, puesto que hay otro(s) administrador(es) solidario(s) y la sociedad no se quedaría sin administración. Bastaría  con que el administrador solidario en cuestión renuncie (preferiblemente mediante acta notarial) y notifique fehacientemente tal renuncia a la compañía.
  3. En el supuesto en que el administrador que renuncia sea mancomunado, habrá que distinguir si el órgano de administración está compuesto solo por dos miembros o más. En el caso de que tan solo sean dos, la renuncia de uno de ellos provoca, per se, que el otro administrador mancomunado no pueda operar por sí mismo, por lo que la Junta deberá designar a otro administrador mancomunado o cambiar el órgano de administrador nombrando al administrador mancomunado que no ha renunciado como administrador único.
  4. En caso de que la renuncia sea de un miembro de un Consejo de administración, la Junta también deberá nombrar un nuevo  miembro para que el Consejo se pueda constituir válidamente si los estatutos fijasen que el consejo debe estar formado, por ejemplo, por un mínimo de cinco miembros y la dimisión de uno de ellos provoca que dicho órgano quede compuesto por cuatro miembros.