Responsabilidad por deudas sociales del administrador nombrado por una sociedad incursa en causa de disolución

AUTOR: Ramón Marés

FECHA: 04.06.2020

Planteamiento de la cuestión

La Ley de Sociedades de Capital (LSC) establece que la sociedad debe disolverse en el caso de que concurra alguno de los supuestos mencionados en el art. 363 LSC, entre ellos el supuesto de pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que éste se aumente o se reduzca en la medida suficiente, y siempre que no sea procedente solicitar la declaración de concurso.

En tal caso, los administradores deberán convocar la junta general en el plazo de dos meses para que adopte el acuerdo de disolución o, si la sociedad fuera insolvente, ésta inste el concurso. En el caso de que el acuerdo social fuese contrario a la disolución o no pudiera ser logrado, los administradores están obligados a solicitar la disolución judicial de la sociedad. La solicitud ha de formularse en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la junta, cuando ésta no se haya constituido, o desde el día de la junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución o no se hubiera adoptado.

Finalmente, la LSC establece que responderán solidariamente de las obligaciones sociales posteriores al acaecimiento de la causa legal de disolución los administradores que incumplan la obligación de convocar en el plazo de dos meses la junta general para que adopte, en su caso, el acuerdo de disolución, así como los administradores que no soliciten la disolución judicial o, si procediere, el concurso de la sociedad, en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la junta, cuando ésta no se haya constituido, o desde el día de la junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución.

La cuestión que se plantea es la siguiente: ¿de qué deudas responde solidariamente el administrador que asume el cargo de una sociedad que se encuentra incursa en la causa de disolución de pérdidas?

Sentencia del Tribunal Supremo

Pues bien, la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en sentencia de fecha 8 de noviembre de 2019 ha dictaminado que, en caso de nombramiento de un administrador en una sociedad que se encuentra incursa en la causa de disolución por pérdidas, para el nombrado, desde que acepta el cargo, nace un nuevo plazo de dos meses para promover la disolución, cuyo incumplimiento le hará responsable solidario de las deudas sociales posteriores al momento en que aceptó el cargo de administrador. Esto es, su responsabilidad alcanza a todas las deudas sociales surgidas mientras él era administrador y estando la sociedad en causa de disolución, pero no a las anteriores a su nombramiento ni a las posteriores a su cese.