La Dirección General de Tributos se pronuncia sobre el régimen fiscal portugués de "residentes no habituales"

AUTOR: Luis Herrero

FECHA: 05.03.2020

En lo que llevamos del 2020, la Dirección General de Tributos (en adelante, “DGT”) ha publicado varias consultas vinculantes (V3379-19, V3533-19, V3532-19 y V3531-19) en las que se pronuncia sobre el tratamiento fiscal que recibirían en España los planes de pensiones, ya sean individuales o colectivos, percibidos por aquellos españoles que decidan trasladar su residencia a Portugal para acogerse al régimen fiscal de “residentes no habituales”.

Desde la entrada en vigor de este régimen fiscal, Portugal se ha convertido en un país muy atractivo para los jubilados extranjeros y cada vez es mayor el número de españoles que se trasladan allí para rescatar sus planes de pensiones beneficiándose de una fiscalidad más ventajosa.

Como norma general, cuando se trate de planes de pensiones rescatados por “residentes no habituales” españoles que se hayan trasladado a Portugal, adquiriendo allí la condición de residente fiscal, las rentas derivadas del rescate no podrán someterse a tributación en España de conformidad con el Convenio de Doble Imposición con el país vecino (en adelante, “CDI”), siempre y cuando no se perciban por un trabajo realizado para la Administración Pública española, de manera que, atendiendo a la naturaleza del plan de pensiones, podrían distinguirse los siguientes escenarios:

1. Planes de pensiones individuales (aportaciones realizadas a título individual por el beneficiario): resultaría de aplicación el artículo 22 CDI (otras rentas), de manera que las rentas percibidas solo podrían someterse a tributación en Portugal (estado de residencia).

2. Planes de pensiones colectivos (aportaciones realizadas a favor del beneficiario por razón de un empleo anterior para el sector privado o para la Administración Pública): en el primero de los casos (entidad privada), las rentas percibidas solo tributarían en Portugal (estado de residencia) en virtud del artículo 18 CDI (pensiones), mientras que en el segundo caso (Administración Pública), por aplicación del artículo 19.2 CDI (función pública), tributarían exclusivamente en España y estarían sujetos al Impuesto de la Renta de No Residentes español (en adelante, “IRNR”), dado que los mismas tendrían la consideración de rentas de origen español, tal y como establece el artículo 13.1.d) del Real Decreto Legislativo 5/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de no Residentes (en adelante, “LIRNR”).

“Artículo 13. Rentas obtenidas en territorio español.

1. Se consideran rentas obtenidas en territorio español las siguientes:

d) Las pensiones y demás prestaciones similares, cuando deriven de un empleo prestado en territorio español o cuando se satisfagan por una persona o entidad residente en territorio español o por un establecimiento permanente situado en éste”.

A pesar de lo anterior, es conveniente tener en cuenta que, en base a las consultas mencionadas, nuestra Administración Tributaria podría dejar sin aplicación el CDI al considerar al “residente no habitual” como residente fiscal en Portugal según su normativa interna, pero no a efectos del CDI, dado que el artículo 4 CDI (residente) excluye del concepto de residente a aquellas personas que no estén sujetas íntegramente a imposición en uno de los dos Estados, y, como consecuencia de ello, los planes de pensiones individuales y los colectivos derivados de un empleo anterior realizado para una entidad privada podrían estar también sujetos al IRNR español conforme al artículo 13.1.d) LIRNR expuesto anteriormente.

Por lo tanto, aunque el régimen portugués de “residentes no habituales” podría ofrecernos grandes ventajas a la hora de rescatar nuestro plan de pensiones, es importante, antes de dar el paso, contar con un asesoramiento fiscal especializado que, además de informarnos sobre los requisitos exigidos por la normativa interna de cada país, pueda darnos una visión conjunta de los mismos y advertirnos de las posibles actuaciones que las autoridades fiscales españolas y portuguesas podrían emprender. Contamos con oficinas propias en Portugal y, junto a nuestros compañeros, estaremos encantados de analizar su caso.